Carta a mis alumnos

El curso escolar 2019-2020 está llegando a su fin y, por primera vez en mi vida, no voy a despedirme personalmente de vosotros, ni sacaros esas fotografías que, signo de los tiempos, guardaba primero en papel y ahora en pendrives. Ha sido un final de curso muy duro, desconcertante por lo inesperado, y difícil… Muy difícil por las consecuencias económicas y sociales que ha traído a muchas familias.
No sabéis lo doloroso que ha sido para mí, como docente y como persona, ver a madres que se levantaban a las seis de la mañana y dejaban todo preparado para salir a trabajar diez, doce horas, desprotegidas en plena pandemia y volver a casa para encontrarse con su hijo sin hacer las tareas, sin ayudar en casa, solo jugando con esa Play que a sus padres les costó tanto poder comprar.

Lo doloroso que resultó ver buenos alumnos desenganchados de la actividad por culpa de ese maldito “aprobado general”. ¿Cómo podrán reengancharse a las actividades después de seis meses de vaguear, habiendo perdido todo hábito de estudio y desconociendo en parte el funcionamiento de esas tecnologías que nos han ayudado a salvar el trimestre y que han llegado para quedarse? Porque la normalidad no volverá en septiembre. Curiosamente alguno de ellos entró en las aulas cuando las tareas ya habían finalizado. ¡Qué cosas!

Lo doloroso que era lo poco que podíamos ayudar a quienes no tenían esas tecnologías, a quien enviabas un cuaderno por Cruz Roja y le corregías los ejercicios con una llamada de TEAMS, a quienes no tenían a nadie en casa que pudiera echarles una mano… Hubo familias que se confabularon de tal modo que todos en casa aprendieron a hacer las tareas, a convertir jpg en pdf, a solventar las dificultades de enviar un correo por primera vez, de hacer una captura de pantalla y adjuntarla en un aula….

Pero hubo también sorpresas agradabilísimas. Chavales y chavalas animosos, trabajadores, a veces un poco en el límite entre el aprobado y el suspenso, que se tiraron a la piscina y aprendieron muchísimo, convirtieron esos “cincos” en notables, entregaron las tareas siempre en plazos apropiados y con un cariño en la forma de expresarse fiel reflejo de su buen corazón.

Y esta carta es para decirte por escrito lo que no puedo presencialmente, para felicitarte a ti y a compañeros y compañeras como tú que, pese a tener notas de nueve y diez en las dos anteriores evaluaciones, os olvidasteis de los cantos de sirena del “aprobado general” y, en lugar de quemar los mandos de la Play, elegisteis madurar, haceros responsables e intentar sacar partido a una situación tan extremadamente difícil como la vivida. (Bueno… y a quemar un poco los mandos de la Play, también, que había tiempo para todo).

“Total, si ya tengo sobresaliente, si lo que haga en el tercer trimestre sólo me va a contar positivamente, ¿para qué voy a esforzarme ahora cuando dispongo de todo el tiempo del mundo para no hacer nada?” Para aprender, hijos, para aprender cosas, destrezas, habilidades, responsabilidades, toma de decisiones y, sobre todo, a vivir… Cuánto lamento que no exista una Matrícula de Honor para quienes presentasteis todas las tareas sabiendo que no podría poneros más del diez que ya teníais, para quienes preguntabais vuestras dudas, para quienes entregabais en plazo los trabajos pidiendo disculpas si llegaban un día tarde… Una matrícula que premiaría ese trabajo callado y constante que en este caso diferencia el conformismo del “total, yo ya tengo el diez, para qué más” de la curiosidad del “bueno ya tengo el diez, pero… ¿qué es esto nuevo de lo que me hablan?” En mi corazón esos “dieces” llevan una Matrícula de Honor.

Feliz verano. Nos vemos en septiembre.

Marga. Profe de Música

5 comentarios:

  1. Felicidades a los buenos alumnos y a los profesores que han echado el callo tirando de ellos y estrenando plataformas nuevas para sacar un curso difícil adelante, trabajando mañana, tarde y noche.
    Bravo por vuestros esfuerzos.
    Abrazos a mi querida comunidad educativa de Noreña.
    Esmeralda Sánchez Martin

  2. Antón García Álvarez

    Marga, me gustó mucho la carta. Gracias por tus clases, espero que pases un buen verano. ¡ Nos vemos en septiembre.

  3. Una carta maravillosa que refleja a la perfección el sentir general del profesorado. Muchas gracias, Marga.

  4. Comparto plenamente cada palabra de tu carta Marga. Gracias por haber dado forma a nis propios pensamientos.

  5. Pilar Hernández Santos

    Querida Marga comparto totalmente tu carta. En la búsqueda de un súper gracias a los alumnos que lo han dado todo teniendo todo ganado les hice un Diploma que supliera ese plus que la nota no les podía dar.
    Muchos besos y mucha esperanza en el futuro curso.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *